jueves, 11 de octubre de 2012

¿La crisis en España se resolverá con sangre?




Publicado originalmente en El Clarín

La crisis española sigue empeorando, económica y socialmente.  El gobierno parece haber cerrado las puertas a la Democracia, a diferencia de Islandia el único país europeo que hasta ahora ha resuelto la crisis financiera a través de un referendo y una Asamblea Constituyente, siendo también el único país que está saliendo de la crisis. Mariano Rajoy es testigo, a menos de un año de haber asumido la presidencia, de movimientos masivos como “Rodea el Congreso”, este 25, 26 y 29 de septiembre, en los cuales se exigió la renuncia de su Gobierno. El descontento es cada vez más generalizando entre los ciudadanos. Pero lo más preocupante es que ese descontento también ha sido expresado por los militares, abriendo la posibilidad a un Golpe de Estado, una Guerra Civil o una Revolución.

La situación económica en España es catastrófica y todavía no se percibe ninguna luz al final del túnel, más bien parece que el futuro solo será más oscuro. La tasa de desempleo ha llegado a un dramático 25% y los últimos datos entregados por Cáritas, una organización de la Iglesia católica que ayuda a los más desfavorecidos, nos muestran una España cerca del colapso. En 2007 la organización ayudaba a 370 mil personas pero en el 2011 llego a atender el triple, más de 1 millón de personas. Eso significo que tuvieron que aumentar la ayuda de 13,9 millones a 32,7 millones de euros, con el 39% de esa suma destinado a la  alimentación, demostrando que muchos españoles no pueden satisfacer esa necesidad básica.

Los españoles no solo están cada día en peores condiciones debido a la cesantía, a la inflación y al aumento de impuestos sino que su Congreso se ríe en sus caras y vota en contra de 3 proyectos de leyes que hacían eco a las demandas ciudadanas el día de la marcha “Rodea el Congreso”. El Congreso voto en contra de una ley para aprovechar los productos desechados por los supermercados (productos comestibles pero con pronta fecha de vencimiento), una ley para luchar contra la evasión fiscal y sobre todo una ley para limitar los sueldos de los políticos, que solo logro juntar 6 votos a favor. El mensaje fue claro, mientras el pueblo manifestaba en contra de la austeridad, los políticos demostraron que no están dispuestos a “apretarse el cinturón” como si lo han sabido exigir al resto del país.

La posición del gobierno frente al sufrimiento de su pueblo solo ha logrado aumentar el descontento lo que se ha traducido, según una encuesta del diario “El País”, en que un 91% de los españoles consideran que las manifestaciones masivas serán cada vez más frecuentes. Pero lo que más llama la atención es el 80% que cree que esas manifestaciones serán violentas. La incapacidad de la clase política, particularmente el PP y el PSOE, en canalizar y responder a las demandas de los españoles hace que la violencia aparezca cada vez de manera más legitima, al ver que las manifestaciones pacificas no están teniendo ningún efecto. Recordemos además que España en un país con una larga historia de violencia, entre las cuales podríamos nombrar la huelga general revolucionaria de 1934, la Guerra Civil Española, la ETA o el intento de Golpe de Estado el 23 de febrero de 1981.

Los militares también están viviendo en carne propia la austeridad y los recortes. Por ejemplo, desde el 1 de julio de 2012 los militares del Ejército de Tierra deben pagar la mitad de sus comidas, lo que es una baja salarial indirecta. Poco a poco diferentes organizaciones, o militares de forma anónima, han publicado críticas a las políticas del gobierno español. El 14 de julio la asociación más representativa de los militares españoles, el AUME (Asociación Unificada de Militares Españoles), se quejaba de los recortes salariales en las Fuerzas Armadas por parte de “una clase política que día tras día nos ilumina con bajezas, desaires y falta de ideas para afrontar esta situación” agregando que “no nos merece gran respeto salvo el obligado por nuestra función". En el diario de ultra derecha española, Alerta digital, también se publicaron cartas que reafirman ese descontento. Por ejemplo un coronel legionario, en una carta al Ministro de Defensa, dijo que “La lealtad a España es más importante que ser lacayo de un partido que la está destrozando” o un oficial de la Armada que termina su carta dirigida a los políticos con un claro “Dejad de reiros de nosotros, cabrones”.

Para empeorar aun más la situación, este 11 de septiembre se realizo en Barcelona una manifestación para una Cataluña Independiente. El conflicto entre Cataluña y Madrid es histórico y puede ser observado en muchos aspectos. Incluso en los partidos que enfrentan el Real Madrid y el Barcelona, por ejemplo cuando el central del Barcelona Gerard Pique dijo a sus rivales antes de una final“¡Os vamos a ganar la Copa de vuestro Rey!”. Los políticos y grupos independistas catalanes han aprovechado la crisis económica y social española para redirigir el malestar ciudadano hacia el gobierno central español, apoyándose en demandas históricas de un grupo que hasta ahora era minoritario. La posibilidad de una independencia de Cataluña ha sido fuertemente criticado por parte de algunos militares, asegurando que tendrían que tomar medidas drásticas pues la Constitución los obliga a defender la “integridad del territorio” y la “indisoluble unidad de la Nación española”. Sobre estos mismos hechos el Colectivo Alborán, compuestos por altos mandos militares del Ejército y la Armada, hablo de la muerte de “la España Constitucional” llamando a una “apertura de un nuevo proceso constituyente y que los políticos paguen por “sus tropelías y traiciones””.

Extrañamente el inconsciente colectivo asocia a Europa con la Democracia olvidando que el pasado de Golpes de Estado y dictaduras es mucho más fresco de lo que creemos. En Portugal la democracia llego con un Golpe de Estado en 1974, la Revolución de los Claveles, liderado por los militares del Grupo de los Nueve que pusieron fin a una dictadura que había empezado en 1926. En Grecia la Dictadura de los Coroneles duro de 1967 a 1974. En España, Franco fue jefe de Gobierno hasta 1973 y hubo un intento de Golpe de Estado en 1981. Al parecer esa tendencia podría reaparecer ya que según se filtro en la prensa europea, Grecia estuvo al borde de un Golpe de Estado en 2011, el cual no se realizo por la  renuncia del primer ministro Papandreu.

Esta situación se asemeja mucho a los años previos a la Segunda Guerra Mundial, de la cual la Guerra Civil de España fue justamente la antesala, con una Europa golpeada por la recesión. Además ya no parece haber grandes diferencias, o diferencia alguna, entre izquierda y derecha, al proponer ambos la austeridad como única salida. El posicionarse en la vereda de la oposición con una solución diferente  solo ha sido utilizado para ganar las elecciones pues una vez en el Poder los elegidos hacen lo contrario de lo que habían prometido en sus campañas, como vemos en Francia con el socialista Hollande y en España con el presidente de derecha Rajoy. Lo único que esto parece promover es el aumento de apoyo a los movimientos extremistas, como el partido nazi en Grecia, y la legitimación de la violencia. Lamentablemente, como bien dijo el diputado del parlamento europeo Nigel Farage, “Si piensan que la crisis de la zona euro se ha vuelto violenta, no han visto nada todavía”.

martes, 2 de octubre de 2012

La fiebre del oro


Publicado originalmente en El Clarín



Desde enero del 2000 el precio del oro ha aumentado en un 600%. China, segunda potencia económica mundial y líder de los países emergentes, es el primer productor y comprador de oro en el mundo. Este año, China ha triplicado la compra de oro a través de Hong Kong, según un artículo publicado en Bloomberg,  y desea transformar el Shanghai Gold Exchange en un mercado interbancario de oro, según un artículo del Wall Street Journal. George Soros, uno de los hombres más ricos del mundo, conocido por generar su riqueza en tiempos de crisis, como cuando participo activamente en la quiebra del Banco de Inglaterra en 1992, también está situando sus inversiones en oro. Incluso en Estados Unidos se planteo la posibilidad de volver al patrón oro en la Convención del Partido Republicano, siguiendo los planteamientos de la Escuela Austríaca actualmente de moda entre los neoliberales. ¿Pero por qué se está generando esa fiebre del oro?

La mayoría de las personas no lo sabe pero durante siglos las monedas eran hechas en metal, principalmente oro o la plata, y su valor correspondía al peso de esa moneda, por eso seguimos usando la palabra “plata” como sinónimo de dinero. Después de la 2ª Guerra Mundial, en los acuerdos de Bretton Woods, se decidió que el dólar iba a ser la moneda de referencia internacional. Eso significaba que los poseedores de dólares podían ir a los bancos y pedir que se cambiara los dólares por oro, con el precio de la onza de oro fijado en 35 dólares. Pero en 1971, debido al desequilibrio entre la cantidad de dólares en circulación en el mundo y el tamaño de las reservas de oro de Estados Unidos, se produce el llamado “Nixon Shock”, que es la decisión unilateral de Estados Unidos de romper el patrón oro e imponer un nuevo sistema monetario internacional, el cambio flotante.

Para comprender mejor el sistema actual debemos entender que los billetes son “dinero fiduciario”, es decir que su valor se basa en la fe o confianza que la comunidad tiene en él. Ese es uno de los problemas que ha surgido últimamente, la pérdida de fe en la moneda de referencia mundial, el dólar. A pesar de que muchos sigan creyendo que la economía norteamericana es la más grande y fuerte del mundo, existen muchos indicadores que demuestran algo muy diferente y que auguran el pronto colapso de la primera potencia del mundo.

El primer elemento a tomar en cuenta es el famoso PIB. Supuestamente el PIB de Estados Unidos, evaluado en unos 15 billones de dólares, es superior al de la segunda, tercera y cuarta economías combinadas, es decir China, Japón y Alemania. Sin embargo, Estados Unidos produce 10 veces menos acero que esos países y 3,5 veces menos autos. Además tiene 245 millones usuarios de Internet y 328 millones de celulares mientras que los otros 3 países combinados tienen 681 millones internautas y 1258 millones de celulares. Si sumamos a eso que Estados Unidos ha estado deslocalizando sus industrias, que ha realizado recortes en su presupuesto y que tiene un déficit comercial (importa más de lo que exporta), entonces nos damos cuenta que el único elemento que sustenta el PIB norteamericano es el consumo, el 73% del PIB de ese país. Y ese consumo solo ha sido posible gracias a la impresión constante de billetes, con una Reserva Federal que está comprando el 80% de la deuda emitida por el gobierno.

Esa burbuja se ha ido creando poco a poco, aumentando la deuda por crédito de 1 a 50 billones de dólares en los últimos 43 años, lo que corresponde justamente al período neoliberal. Mientras Estados Unidos demostraba ser la primera potencia del mundo el resto del planeta estuvo dispuesto a financiar el consumo norteamericano aplicando la lógica de las tarjetas de crédito, permitir el consumo confiando que en el futuro será capaz de solventar su deuda.

El problema es que ahora Estados Unidos ya no da tal confianza al resto de los países, e incluso algunos temen una posible quiebra de Estados Unidos lo que podría traducirse en el no pago de algunas de sus deudas. Si como decíamos anteriormente el dinero fiduciairo se basa en la confianza, entonces la confianza en el dólar ha prácticamente desaparecido y solo se sigue sosteniendo gracias a la fe en la capacidad militar de Estados Unidos. El dólar está en una posición frágil y su colapso podría ser causado por diferentes factores, como una crisis de la deuda norteamericana, una crisis financiera o una derrota militar.

Es frente a esa posibilidad, cada vez más alta, que los países han estado deshaciéndose poco a poco de sus reservas en deuda norteamericana y han vuelto a comprar oro y plata, que tienen un valor en sí a diferencia de un papel impreso. Entre 2004 y 2009 China duplico silenciosamente sus reservas de oro. Muchos creen que a finales de este año, o del próximo, anunciaran que las reservas se han duplicado de nuevo, o incluso más. De hecho según una publicación de Renmin Ribao, China estaría tomando medidas para sextuplicar sus reservas de oro, para protegerse de una segunda ola de recesión  considerada como posible en un informe del Banco de China. El hermetismo de las políticas económicas chinas les permite tomar medidas sin que el resto del mundo se entere, evitando las reacciones de los mercados frente a una posición agresiva de China sobre el oro, que produciría no solamente un fuerte aumento del precio del oro sino también una fuerte caída del dólar, lo que iría en contra de los intereses de China que tiene 3 billones de dólares en sus reservas.

En Chile, a través del presidente Piñera y del ministro de Hacienda, se nos ha repetido incesantemente que el país está preparado para resistir una nueva crisis, festejando que Chile siga aumentado su PIB cuando la economía mundial se está contrayendo. Sin embargo, las políticas de los últimos 15 años del Banco Central chileno parecen haber debilitado fuertemente la posición de Chile frente a una próxima crisis, sobre todo si se trata de una crisis del sistema monetario. El Banco Central mantuvo hasta 1996 unas reservas de oro de 660 millones de dólares, aproximadamente unas 11 toneladas, cifra que se redujo a la mitad en 2 años y que llego a unos ínfimos 2 millones de dólares en junio del 2000 cuando Chile vendió toneladas de oro que valían apenas 271 dólares la onza, mientras que hoy la onza de oro está por sobre los 1700 dólares y se espera que suba aún más este año.

Según el World Gold Council, en 2011 las reservas de oro del Banco Central de Chile eran de 200 kilos, cuando países como Perú o Brasil poseen más de 30 toneladas, situándonos en la posición número 100 en reservas de oro. Chile está por lo tanto siguiendo una política opuesta al resto de los Bancos Centrales del mundo que compraron 451 toneladas de oro en 2011. La excesiva ortodoxia de los economistas chilenos, seguidores de la escuela de Chicago, nos ha llevado a basar completamente nuestras reservas en dinero fiduciario, en pedazos de papel, ya sea billetes, bonos u otros, negando el valor y el rol histórico del oro, situando a la economía chilena en una posición muy delicada frente a una nueva crisis que podría traer de vuelta el patrón oro.

lunes, 24 de septiembre de 2012

La Reserva Federal está destruyendo la economía mundial


Publicado originalmente en El Clarín


El 13 de septiembre la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anuncio la puesta en marcha del QE3, la tercera ronda de flexibilización cuantitativa. El QE3 corresponde a lo que se conoce también como la “plancha de billetes”, es decir imprimir billetes. Esa medida sería según Ben Bernanke, el presidente de la Fed, un estimulo económico destinado a reducir el desempleo en Estados Unidos. Pero por diferentes razones, el QE3 parece más bien marcar la destrucción de la economía americana y del mundo. Al aumentar la cantidad de dólares el QE3 traerá rápidamente dos fenómenos preocupantes para la economía mundial, la devaluación del dólar y el aumento del precio de las materias primas.

La devaluación del dólar se debe a una razón bastante simple, al aumentar la cantidad de un producto, en este caso el dólar, pierde valor. En un primer momento podríamos pensar que un dólar más bajo favorecerá la industria norteamericana volviéndola más competitiva en los mercados. Pero esa ventaja desaparecerá rápidamente por dos factores. Primero los países más ricos del mundo están viviendo sus propias crisis y por lo tanto ni Europa ni Japón ni China van a comprar productos norteamericanos. Estos países están reduciendo constantemente sus compras para reducir sus gastos. Por otro lado Europa y Japón han lazando sus propias flexibilizaciones cuantitativas, por lo que el euro y el yen también se están devaluando, y este año China también ha estado devaluando el yuan, por lo que nos encontramos frente a una verdadera guerra de divisas. La devaluación del dólar no lograra reactivar la industria norteamericana y por lo tanto el QE3 no reducirá el desempleo en Estados Unidos.

A nivel internacional, la devaluación del dólar significa un grave problema para la mayoría de los países, debido a las reservas en dólares que tienen los Bancos Centrales. Al perder valor el dólar, los Bancos Centrales perderán dinero. Esas son perdidas dolorosas para países como China que tiene 3 billones de dólares o para Chile que tiene aproximadamente un 50% de sus reservas en dólares.

A nivel interno el QE3 significara una nueva ola de inflación ya que al devaluar el dólar los norteamericanos perderán poder adquisitivo. Si ya hay cerca de 50 millones de norteamericanos que necesitan cupones de alimentos, es decir ayuda estatal, una nueva inflación solo incrementara la cantidad de pobres en Estados Unidos.

La inflación norteamericana se verá amplificada por el aumento del precio de las materias primas. Para entender las consecuencias de ese aumento, debemos recordar que el objetivo de las empresas son las ganancias, y por eso las empresas se “reestructuran” para mantener o aumentar los márgenes de ganancias. Por lo tanto el aumento de las materias primas significara un aumento en los costos de las empresas lo que se traducirá en un aumento de los despidos para mantener los niveles de ganancias de las empresas. La medida de Bernanke ira exactamente en el sentido contrario de su objetivo de reducir el desempleo.

Además debemos recordar que las tasas oficiales de desempleo han sido manipuladas desde la crisis de 2008. Eso se puede confirmar con un hecho bastante simple, Estados Unidos es un país que tiene un crecimiento demográfico de aproximadamente 1 millón de personas cada 5 meses. Sin embargo la población activa, los mayores de 16 años que pueden trabajar legalmente, no ha aumentado en los últimos 4 años. Eso significa que el gobierno hace desaparecer miles de personas de las estadísticas cada mes. Uno de los procedimientos utilizado es por ejemplo sacar de las listas a las personas que lleven demasiado tiempo cesante, considerando que en realidad no desean trabajar. Parámetro nuevo aplicado en una situación de crisis económica donde las empresas son reacias a contratar. Por ejemplo el banco que más da empleo en Estados Unidos, Bank of America, va a despedir 16 000 trabajadores.

¿Pero entonces esta medida no sirve a nadie? Anteriormente revisamos algunos de los sectores que van a perder dinero por culpa del QE3 pero existe un sector que se verá favorecido por esa inyección de dinero, la economía financiera. El dinero que está inyectando Bernanke llegara a los bancos con la idea de favorecer la entrega de créditos. Pero con tasas de intereses cercanas al 0% los bancos no ven ningún interés en realizar préstamos. Los bancos son una empresa y por lo tanto tienen como objetivo lograr ciertos niveles de ganancias. Eso significa que usaran estas grandes sumas de dinero en negocios que tengan mayor rentabilidad. Especularan en los mercados financieros, creando burbujas (inmobiliaria, materias primas y divisas). Este proceso ya ha empezado desde agosto con el comportamiento alcista de las bolsas que no corresponde a la tendencia recesionista de la economía real, donde la disminución de las producciones y los despidos masivos están a la orden del día. Después de dos flexibilizaciones cuantitativas ya sabemos que el dinero llegara a los bancos pero no llegara a la economía real.

Ninguno de los problemas estructurales que causaron la crisis financiera del 2008 fue resuelto. Ningún banquero fue enjuiciado y menos encarcelado, ninguna regulación del tipo Ley Glass-Steagall ha sido pronunciada. La desregulación de la Economía y el salvataje de los bancos han enviado un mensaje muy claro al mundo financiero, no solo los excesos no serán castigados sino que en caso de problemas las deudas privadas se transformaran en deudas públicas. En otros términos se le da un cheque en blanco para que los banqueros sigan apostando sin límites en el casino en el que se ha transformado el sistema financiero. Si ganan se llenaran de bonos pero si pierden los contribuyentes deberán sufrir la austeridad, el desempleo y el hambre para pagar las malas apuestas. “La política monetaria de EE.UU. destruirá el mundo” dijo Marc Faber al diario Bloomberg. El QE3 anuncia una nueva recesión pero esta vez las consecuencias serán aun más graves que en 2008, ya que la crisis será más dura y las grandes potencias económicas se encuentran en peor situación que hace 4 años, lo que llevara al mundo a una crisis económica tanto o más grave que la Gran Depresión de 1929.

viernes, 7 de septiembre de 2012

Irán, Estados Unidos y la Guerra cibernética


Publicado originalmente en El Clarín


La mayoría de las personas da poca importancia a la guerra cibernética. El imaginario asocia las guerras a conflictos como la Segunda Guerra Mundial y no a una persona detrás de una pantalla. Las guerras son imaginadas con batallas llenas de soldados y tanques, a la imagen de las películas de Hollywood. Sin embargo la guerra ha cambiado mucho con el desarrollo tecnológico y la desaparición de conflictos entre grandes potencias desde la 2ª Guerra Mundial, remplazados por la llamada guerra subsidiaria (proxy war en inglés) o los conflictos entre la OTAN y un país débil (Irak, Afganistan, Libia, etc.). Desde la Guerra del Golfo las guerras de la OTAN han sido un reflejo de la importancia estratégica de las tecnologías de comunicación con, por ejemplo, la introducción de los drones o de los misiles Tomahawks guiados por GPS.

El uso de esas nuevas tecnologías bélicas influye en la evolución de las estrategias militares, como en el pasado la invención del tanque hizo posible la Blitzkrieg. Hoy, la pantalla está en el centro de los enfrentamientos. La pantalla del radar es indispensable para detectar los aviones con sistemas avanzados  de contramedidas electrónicas, que no solo son capaces de ser indetectables sino que pueden crear imágenes falsas con programas computacionales como el SUTER norteamericano. También están las pantallas que transmiten las imágenes de las cámaras de los drones y de los satélites a los centros de inteligencia o directamente a los pilotos de los drones, que manejan de manera remota un avión que está a miles de kilómetros. Las armas de última tecnología están directamente ligadas a las pantallas de los computadores y a los sistemas informáticos necesarios para su uso o para realizar las tareas paralelas al combate directo como información, logística o comunicación.

La guerra cibernética aparece entonces como un elemento clave de los conflictos al tener como objetivo los sistemas que sustentan el buen funcionamiento de un ejército y su armamento. Sin dudas Irán ha sido  un símbolo de ese cambio. El virus Flame detectado por Kaspersky Lab en 2012 es un claro ejemplo de lo que generalmente asociamos a un ataque cibernético. Era capaz de hacer capturas de pantallas o prender micrófonos para después enviar esa información a los creadores del virus. Flame entra por lo tanto en la dimensión más clásica de la guerra cibernética, el espionaje. Mientras los ataques se limiten a ese tipo de acciones,  los peligros de una guerra cibernética parecen lejanos. Solo es una versión virtual del antiguo espionaje donde se filtraban las estrategias o los planos de alguna arma enemiga. Pero Irán también ha sido el lugar de tres otros tipos de ataques que muestran lo que realmente está en juego en la guerra cibernética.

El primer tipo corresponde a un caso reciente cuando se ataco a través de un gusano informático las terminales petroleras iraníes, el 22 de abril de 2012. Las exportaciones del 80% de los 2, 2 millones de barriles de crudo que exporta dicho país a diario estuvieron cerca de ser paralizadas. Al haber creado tropas especializadas en los enfrentamientos cibernéticos, Irán pudo contener el ataque y mantener en niveles normales sus exportaciones. Pero ese ataque demostró la gran dependencia de las economías frente a los sistemas computacionales. Imaginemos ahora las pérdidas que podría significar una acción similar pero esta vez contra las grandes corporaciones internacionales o incluso las otras empresas petroleras de la región.  Las pérdidas podrían elevarse a  miles de millones de dólares dependiendo de la duración y el éxito de la operación. Un ataque a las grandes bolsas internacionales, como Wall Street, podría ser catastrófico no solo a nivel local sino que planetario en un mundo donde las bolsas están interconectadas en tiempo real. Recordemos que en Estados Unidos el 56% de las operaciones de capital son realizadas a través de computadores (“negociación de alta frecuencia”).

El segundo tipo de ataque cibernético es revolucionario. Se trata del ataque del virus Stuxnet, a las instalaciones nucleares iraníes en 2010, atribuido a Estados Unidos e Israel por el New York Times, en el cual se destruyeron 1000 centrifugas. Stuxnet demostró que un ataque cibernético puede ser tan destructivo como un bombardeo sin necesitar ningún avión, ninguna bomba ni ningún misil. Para realizar esa acción solo se necesito infiltrar el virus con un pendrive ya que el virus actuaba automáticamente una vez instalado cuando detectaba ciertos parámetros previamente elegidos por los programadores del virus. Pero existen muchos sistemas más vulnerables que podrían ser atacados solamente a través de Internet como sistemas de purificación de agua o centrales eléctricas. Lo revolucionario de ese tipo de ataque es que el mundo virtual tiene consecuencias en el mundo real, y esas consecuencias pueden ser destructivas.

El tercer tipo de ataque cibernético también tiene consecuencias revolucionarias. Se trata de la captura del drone RQ-170 el 4 de diciembre de 2011, lo que podríamos llamar la batalla de Kashmar. Primero debemos hacer referencia a las características de este drone. El RQ-170 está diseñado para realizar misiones de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR en inglés) por lo que fue diseñado con la mejor tecnología de camuflaje radar y es considerado como extremadamente poco observable (ELO en inglés). Para poder hacernos una idea del nivel de furtividad de este drone podemos usar el nivel de detección por radar (RCS en inglés) de 0.0000001 metros cuadrados mientras que los aviones de quinta generación norteamericano F-22 y F-35 tienen unos RCS de 0,0001 y 0,001 metros cuadrados respectivamente. El simple hecho de que uno de los aviones con mejor camuflajes de Estados Unidos haya sido detectado por Irán es una hazaña en sí. Pero lo más importante fue que después de la detección del drone, Irán fue capaz de manipular el avión a través de un ataque cibernético para forzarlo a aterrizar en la base aérea de Mashad. Existen diferentes versiones de cómo Iran lo habría logrado ya sea con la ayuda de China y/o Rusia o con el uso de una versión modificada de SUTER. Pero fuera de esas teorías lo más relevante es  que un arma de última tecnología haya sido secuestrada por el enemigo. El día de mañana los ataques cibernéticos podrían por lo tanto tomar el control de un drone pero también de un avión con piloto o de un misil balístico.

La guerra cibernética es asimétrica al tener gastos en personal y computadores muy inferiores respecto a  los costos asociados al desarrollo y producción de armamento tradicional, como aviones de guerra o misiles. Eso abre la posibilidad a que un país considerado como débil pero que haya invertido en un ejército cibernético pueda vencer una superpotencia como Estados Unidos. Al ser tan conectado e interconectado Estados Unidos es el país más abierto a posibles ataques cibernéticos, que podrían infiltrarse en los sistemas militares a través de los sistemas civiles. Las consecuencias de un ataque que solo tendría como objetivo las redes civiles serían catastróficas en un país donde el sistema eléctrico, los semáforos o los aeropuertos están conectados a Internet.